No entiendo como aguantás tanto, cómo después de tantas heridas
seguís funcionando. Emparchado, con curitas… todavía querés seguir haciéndote
daño. Seguís y pensas seguir mucho mas, nunca bajaste los brazos y no los
pensaras bajar. ¿Cómo haces corazón? ¿Cómo todavía queres llevar dentro tuyo
una persona que solo te lastimo? Dejá de solo hacerte daño, rendite de una vez,
mira para otro lado, tenés tantos corazones que no te seguirán dañando.
Aceptá que lo único que te puede hacer funcionar es la sangre, jamás será
ningún hombre, menos ése que quiso matarte.