Abriendo mis oídos me di cuenta que olvidé mi
corazón, que ya no estoy pendiente de quien aún sigue estando en su interior.
Está pero ya no lo pienso, a veces aparece y no lo niego, lo extraño pero no es
mi prioridad en este momento. Al salir el sol, salen a la luz muchas cosas que
cuando las tapas pierden su brillo especial. Y hoy me encuentro destapando y
desempolvando momentos para mi, pensando en mi, quiero seguir así, no quiero
caer nuevamente en mi cicatriz.