No puedo creer que te dé la cara muchas veces para volverme a ver después de haber hecho cosas que me puedan doler, y venir a justificarte con perdón absurdo que solamente mis oídos tolerarían con dulzura después de saber cuales son los motivos de tus disculpas. Odio cuando te pones en personaje de víctima y queres fingir un profundo amor, que no tenés ni por tu vieja. Es asqueroso ver tu cara sabiendo que estás mintiendo por algún motivo, y que pises palabras fuertes que se van quebrando como tu voz, al oír preguntas de las que no sabes como safar. Son tantas, pero tantas las cosas que tengo para decirte, que enumerarlas me traería mareo, y la matemática no es mi fuerte, puedo perder la cuenta y empezar de nuevoOjalá que seas